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Bolsas Biodegradables para la alimentación

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En la actualidad es común pensar que anualmente cada persona puede llegar a utilizar unas 238 bolsas de plástico. Cada una de estas puede llegar a tardar 400 años en descomponerse y apenas se recicla de ellas un diez por ciento. Ampliando el panorama, la utilización de este tipo de bolsas de plástico genera más de 100.000 toneladas de residuos y 440.000 toneladas de dióxido de carbono que contamina el planeta al año.

Es por esta razón por la que se ha comenzado desde hace un tiempo a implementar y crear las bolsas biodegradables.

Estas son consideradas como una especie de bioplástico o material alternativo que ofrece ciertas ventajas ambientales respecto a las bolsas de plástico comunes de polietileno que se emplean de forma casi tradicional y que son hechas de las materias primas que provienen del petróleo.

Aunque está claro que en muchos lugares son desconocidas y que pueden crear ciertas confusiones debido a la terminología que se les emplea para definir el origen y el final de su vida útil.

La principal razón de estos tecnicismos y confusiones se debe principalmente a que a simple vista, las bolsas que queremos tratar y que buscan de ser la mejor opción para las personas no presentan muchas diferencias a simple vista con las que se han venido usando en los últimos años.

Pero en lo que respecta a su proceso de fabricación y de su tratamiento después del consumo si se les pueden encontrar muchas diferencias importantes.

A decir verdad, la mayoría de los términos se refieren a esta etapa como residuos de la bolsa y por esa misma razón el consumidor tiene a veces serios problemas sobre a dónde debería llevar la bolsa que ya ha utilizado, ya que no sabe dónde debería depositarla entre las muchas opciones de sistemas de gestión de residuos que se les ofrece.

Para responder y conocer un poco más acerca de estas bolsas biodegradables es que ofrecemos este artículo que busca de explicar y aclarar cualquier tipo de dudas que se puedan tener al respecto.

 

¿Qué significa biodegradable?

Con biodegradación nos referimos al consumo de sustancias por parte de microorganismos existentes. Como tal podríamos hablar acerca de dos procesos de biodegradación los cuales son la aeróbica (en presencia del oxígeno) y la anaeróbica (en ausencia de oxígeno).

La primera se basa en la que los productos resultantes de este proceso de degradación son biomasa, dióxido de carbono, agua y una gran variedad y diversidad de minerales. La segunda es en la que los productos resultantes son biomasa, biogás (metano principalmente), agua, metabolitos intermedios y otros minerales.

El grado de biodegradación solamente dependerá de las condiciones ambientales que existan ante un objeto o algo parecido. Temperatura, humedad, presión parcial de oxígeno, de la composición de los productos y del tipo de sustrato en cuestión y su pH.

Cuando un plástico se puede considerar biodegradable, significa que este puede descomponerse en condiciones que se dan en la naturaleza, mediante la acción enzimática de microorganismos como bacterias, hongos y algas, transformándose en nutrientes, dióxido de carbono, biomasa y agua.

Para ver el ambiente en general, las bolsas hechas de polietileno no desarrollan este proceso, a diferencia de las bolsas biodegradables que pueden tener un alto porcentaje de materias renovables y otro de derivados del petróleo.

Según algunos términos legales y normativos, se dice que un producto es biodegradable cuando la descomposición del compuesto químico, orgánico por microorganismos en presencia de oxígeno pueda dar dióxido de carbono, agua, sales minerales en cualquier elemento presente y nueva biomasa, o bien en ausencia de oxígeno pueda dar algunos otros compuestos como son metano, sales minerales, dióxido de carbono y nueva biomasa.

Se podría decir que casi todos los materiales son biodegradables con el tiempo necesario y por tal razón no se puede aplicar este concepto de una forma totalmente rígida.

Dependiendo de la rápida biodegrabilidad de los residuos urbanos orgánicos se pueden utilizar para su tratamiento a fin de vida, tanto en algunos vertederos como también en compostaje para plantas y otras cuestiones. Es necesario señalar que el mecanismo de degradación para cada objeto o cosa que exista es completamente diferente a otro.

 

Hablando sobre los plásticos biodegradables

Estos biopolímeros representan un nuevo grupo de materiales dentro de la familia de los plásticos que tienen nuevas propiedades que pueden variar en cada uno. Algunos de estas propiedades son:

  • Ser biodegradables en determinados ambientes
  • Ser biodegradables en un tiempo determinado
  • Proceder de otros materiales que provienen de fuentes renovables
  • Estos bioplásticos se pueden definir en dos tipos especiales los cuales son:
  • Los plásticos fabricados a partir de otra materia prima que sea considerada renovable.
  • Los plásticos biodegradables y compostables según lo que afirman las normas o similares, tanto de origen renovable como los petroquímicos.

 

Hablando en sí del plástico biodegradable, se podría decir que es un material que expuesto a condiciones óptimas, sea de humedad, oxígeno y flora microbiana, puede, después de un tiempo, sean meses o algunos años, ser convertido en otras cosas por los microorganismos presentes básicamente en los suelos, el agua y otros terrenos.

Estos materiales biodegradables son metabolizados y convertidos por los microbios presentes en los suelos, en sustancias sencillas y fácilmente asimilables para el medio ambiente, ya que pueden ser obtenidos a través de fuentes naturales, como son procesos de fermentación mediados por microorganismos especiales y funcionales.

Como provienen de fuentes naturales pueden ser metabolizados por otros microbios, ya que entonces los plásticos son reconocidos biológicamente como susceptibles a ser degradados por enzimas que los microorganismos secretan.

Como bien lo mencionábamos, en la mayoría del mundo, los principales plásticos que se usan son completamente sintéticos provenientes principalmente del petróleo. Esto acarrea demasiadas dificultades en lo que se refiere a la conservación del medio ambiente y más. Por tal razón es necesario incentivar e impulsar el uso de los plásticos biodegradables.

La utilidad de este tipo de plásticos y bolsas biodegradables dependerá de su uso original y de la forma en que cada comunidad pueda manejar los residuos sólidos urbanos de los que ese material pueda formar parte, con las técnicas disponibles en la actualidad, que siendo sinceros, son bastante variadas y especificas para cada desecho que se obtenga en cada familia del mundo.

Por lo general, la mayoría de estos plásticos biodegradables promisorios son los que se usan en plasticultura y en aquellos envases que con el tiempo se degradarán por compostaje en plantas especiales o en diversos dispositivos hogareños que suele haber en los jardines y huertas de algunas viviendas en los países desarrollados.

 

¿Para qué sirven las bolsas biodegradables?

Como lo mencionamos unos párrafos atrás, la utilidad de las mismas dependerá del uso original y de la forma en la que se puedan reciclar los residuos sólidos urbanos dentro de una comunidad en donde un grupo de personas formen parte.

En algunos países los residuos sólidos urbanos son confinados en distintos tipos de rellenos sanitarios o basurales a cielo abierto. De esta forma la prohibición de bolsas de plástico comunes y la promoción y exigencia de otros productos biodegradables no tiene sentido alguno porque no se estarán gestando de una manera correcta para funcionar como se debe.

Es necesario recalcar la importancia del avance en programas de separación domiciliaria de residuos, recolección diferenciada de productos y desechos, reciclado y compostaje. La solución dependerá de catalogar correctamente las bolsas biodegradables y el resto de la basura de la forma correcta e ideal.

El fin último de la utilización de las bolsas biodegradables es ser destinados a fines de compostado. De esta forma servirá para contener la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos. Es interesante saber que en diversos países establecen esto como una ley para ayudar con la preservación del medio ambiente.

Dicho de otra forma, mientras que en los países y ciudades no se avance en lo que se refiere a la separación domiciliaria de residuos, los productos biodegradables perderán todo el sentido, uniéndose al resto de los residuos de rellenos donde la degradabilidad no tiene lógica o lugar ya que en estos lugares, los basurales, están pensados como depósitos de basura y gracias a las condiciones que estos mismos poseen, los procesos de degradación ocurren de una forma más lenta y con pocos resultados efectivos.

 

Usos actuales de los desechos biodegradables

En algunos lugares del mundo, como en Europa y Estados Unidos de América, a partir del uso de estos plásticos biodegradables se fabrican películas para el agro, macetas para plantines, envases de cosméticos, alimentos y muchas otras aplicaciones posibles y disponibles.

Debido a la baja producción, estos precios suelen ser demasiado altos y se trasladan al producto final. De esta forma los toman en general como productos no competitivos con respecto a los plásticos sintéticos que no son biodegradables.

Estos plásticos no podrán ser usados en aplicaciones que requieran resistencia al ataque por parte de los microorganismos, como son por ejemplo, el caso de la construcción, elementos de exposición a la intemperie, envases de productos de larga vida útil y más.

El consumo y descarte de las bolsas de plástico es parte de un problema mucho mayor que necesita ser solucionado previamente antes de que la biodegradabilidad de las bolsas juegue un papel realmente útil y positivo porque en caso contrario estaríamos atrasando todo tipo de procesos que puedan intentar ayudar en la preservación del medio ambiente.

Por otro lado, presentar a las bolsas biodegradables como una solución al problema promueve continuar con el consumo irresponsable de las mismas y no es la idea, puesto que se requiere la concientización del uso, reciclaje y todo tipo de normas que existan en la actualidad.

Por último, es necesario decir que la materia prima de las bolsas biodegradables proviene, en su mayoría, de cultivos destinados a la producción de alimentos tales como el maíz, el trigo, la papa y otros. Como es común, y como ya sucede con otros biocombustibles provenientes de cultivos energéticos, una de las cuestiones claves del consumo masivo a nivel mundial de estas bolsas es que esta demanda puede generar una nueva competencia por el suelo en diversas partes del mundo.

A primera vista, esta nueva disputa con los usos tradicionales de los cultivos puede verse como algo peligroso ya que puede afectar en gran manera la oferta y los precios. De esta forma tendrían un impacto consecuente en la industria alimenticia y en el acceso a los alimentos para el público en general.

 

Criterios que se pueden usar para gestar los residuos biodegradables de forma responsable

Como bien mencionamos, daremos a continuación algunos tips o bases para tener una gestión de los desperdicios mucho más razonable y sana que nos pueda llevar, como planeta Tierra, a conservar mejor el medio ambiente que nos rodea.

Sabemos que en algunos lugares resulta realmente imposible llevar algunas cosas a la obra, pero confiamos en que con el tiempo, los pueblos, ciudades, países y continentes tomarán conciencia de todo el asunto que le compete solucionar a la humanidad, esto es, la preservación de la naturaleza que Dios nos ha regalado.

En primer lugar debemos fijar objetivos de reducción progresiva del enterramiento de diversos residuos. También debemos tomar en cuenta la prohibición de la incineración de la basura y desechos orgánicos e inorgánicos. En el caso de los creadores o fabricadores, se debe extender la responsabilidad de estos a todo el ciclo de vida de sus productos y artículos.

Debemos establecer la separación en origen y la recolección diferenciada de los residuos. Sumar a esto la habilitación de centros de selección para residuos secos reciclables. Establecer políticas para la disminución en la generación de desechos.

Delimitar la ruta de los residuos orgánicos es decir, desviar hacia plantas de compostaje o biogás. Poner en orden incentivos para los recuperadores urbanos y establecer un mecanismo de control de los sectores gubernamentales y no gubernamentales.

Con esto podemos llegar a la conclusión, de que como personas, debemos disminuir el consumo de bolsas, envases o distintos tipos de embalajes. Adoptar y promover la utilización de bolsas biodegradables y reusables confeccionadas con algún material duradero. Asimismo, debemos realizar la separación en origen de los residuos y depositarlos en los contenedores correspondientes dispuestos en las vías públicas o contactar a las cooperativas de cartoneros.

Y si está en tu poder, reúnete con personas con los mismos intereses y exijan junto a las autoridades el cumplimiento de las leyes, así como también la implementación de planes de gestión de residuos sólidos urbanos que puedan garantizar el reciclado, la recuperación de residuos y la disminución en la generación de los mismos.

Puedes ver más sobre bolsas compostables y sus uso como complementos en la agricultura.

 

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